¿Y LA REFORMA FISCAL DE EU?

Y para que lo urgente no le gane a lo importante, retomamos el tema de las adecuaciones tributarias en el país vecino

Aun cuando el tema de la reforma fiscal en Estados Unidos (EU) ha sido superado por los espectaculares anuncios del presidente de ese país, Donald Trump, y los difíciles momentos que viven las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), sobre todo de cara a una nueva administración del gobierno mexicano, aun con todo ello sigue habiendo temas de suma importancia que no deben ser olvidados entre los empresarios.

Y en efecto, Manuel Rico, socio de Impuestos Internacionales y Agustín Vargas, socio Líder de Impuestos Corporativos de KPMG en México, señalan que para hallar oportunidades que permitan mitigar los riesgos del ambiente comercial actual, es fundamental que la Alta Dirección de las organizaciones mexicanas que hacen negocios en EU conozcan a profundidad los impactos de la nueva normativa.

La reforma fiscal en EU –explican los especialistas– es uno de los asuntos que ocupa la atención de la comunidad empresarial en la región; y México no escapa de esta realidad. “Sin duda, este tema despierta el interés, y también incertidumbre, en muchos empresarios, debido a las consecuencias que pudiera tener en la economía y actividades comerciales de nuestro país. Ahora más que nunca, los líderes de negocio deben estar al tanto sobre los impactos que tendrá la nueva normativa en sus organizaciones, y cómo encontrar oportunidades de negocio en este contexto complejo”.

Cabe señalar que esta es la reforma tributaria más importante en ese país en los últimos 30 años, cuyo objetivo primordial es hacer más competitivo a EU en el contexto global pues, según los analistas de ese país, la tasa de 35% era insostenible.

Inicio del cambio

Vale la pena comentar que la reforma fiscal inició en junio de 2016, cuando el partido republicano presentó lo que se conoció como el blueprint que, sin ser un texto de propuesta, sí establecía ciertos lineamientos relacionados con la reducción del impuesto corporativo, con el objetivo de reactivar la economía de ese país. Dicho blueprint fue, simplemente, una idea conceptual durante un tiempo, mientras que iba ganando adeptos dentro del partido republicano. Esta idea cobró más fuerza cuando el ya presidente electo, Donald Trump, propuso una tasa corporativa de 15% y, como una medida de extrema protección, hacer no deducibles las importaciones y exentar las exportaciones, lo que se conoció como el Boarder Adjustment Tax(BAT, por sus siglas en inglés).

Luego, el dos de noviembre de 2017, se formalizó el proceso con la presentación de un texto de reforma para su discusión en la Cámara de Representantes, que aprobó una versión el 16 de noviembre de ese mismo año, y días después, hizo lo propio el Senado de EU. Finalmente, el presidente Trump firmó la nueva ley el 22 de diciembre de 2017.

Debido a la naturaleza de esta normativa, y a los cambios que pretende impulsar en la economía estadounidense, la Reforma Fiscal conllevará una serie de implicaciones para las empresas mexicanas que efectúan negocios en EU.

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